Hay recetas que bien sirven de acompañamiento o como un primer plato. Es el caso de estas berenjenas.
He de confesaros que, junto con el calabacín, es mi verdura preferida y estaría comiéndolas a diario y de mil maneras diferentes. Pero en casa no caen tan bien como a mi y no puedo abusar de ellas. Una de las formas en las que no protestan y que parece que les gusta bastante es esta receta de hoy.
Como os decía al principio hay platos que son válidos para cualquier cosa. Entendamos esto como que lo mismo te lo comes de primero, como que lo utilizas de acompañamiento de un plato de carne,o incluso en una tosta como aperitivo. Un plato polifacético.
¿Sabéis lo mejor? Lo podéis preparar con antelación y congelar. Se conserva perfectamente. Yo cuando las preparo siempre hago el doble y así tengo siempre guardado para cualquier emergencia. Y no es complicado de preparar, todo lo contrario. Nivel principiante, en serio. Solo se necesitan dos ingredientes (3 si contamos el aceite) así que más fácil no puede ser...