He dudado mucho sobre la conveniencia de publicar esta receta, es tan sencilla de realizar que me daba un poco de vergüenza, pero al final he dicho, qué diantres a alguien le puede interesar! Esta receta es muy popular en la provincia de Sevilla, sin ir más lejos yo suelo elaborarla de dos a tres veces por mes. Nos gustan por su textura crujiente y su sabor suave, y para que engañarnos, es tan económica que supone un respiro para la economía familiar.
Ingredientes para 4 personas:
Aceite de girasol, el suficiente para llenar 1/3 de una sartén de tamaño grande
Berenjena, 1 de tamaño grande (¡la mía era demasiado grande, con ella podían comer ocho personas!)
Harina de trigo blanca o integral, la que se necesite para el rebozado
Huevos tamaño mediano, 2
Pan rallado, el que se necesite para el rebozado
Pimienta negra, al gusto
Sal fina, al gusto
Utensilios:
Espumadera
Máquina de cortar chacina o mandolina, si no dispones de ninguna de la herramientas anteriores usa una tabla para cortar y un cuchillo afilado
Papel de cocina
Platos hondos, 3
Platos llanos, 2
Sartén grande
Elaboración:
Lava y seca muy bien con papel de cocina la berenjena.
Corta la berenjena en rodajas del mismo tamaño*, esta operación puedes hacerla con un cuchillo afilado o puedes ayudarte de una máquina de cortar chacinas o de una mandolina.
*El grosor del corte va al gusto, hay quien prefiere las rodajas muy finas y otras personas las prefieren gruesas.
Extiende un paño limpio sobre la mesa de trabajo y dispón las berenjenas sobre él.
Salpimenta las rodajas de berenjenas al gusto por ambas caras.
Después apílalas sobre un plato y reserva.
Dispón un poco de harina en un plato, haz lo mismo con el pan rallado.
Casca los huevos en otro plato y bátelos.

Pasa cada rodaja de berenjena por la harina, después por los huevos batidos y por último por el pan rallado; ve colocando las berenjenas rebozadas en un plato llano. Repite esta operación hasta acabar con todas las rodajas de berenjenas.
Harina de trigo

Huevos batidos

Pan rallado

Déjalas en un plato




Me gustaría poder volver al pasado, no para cambiar las cosas, pero sí para revivir la época en la que era feliz y no lo sabía. Mi granero.