Berenjenas rellenas de sí misma

Estas berenjenas están buenísimas, así tal cual, no necesitan nada más. Yo suelo tomarlas con un poco de pan en las cenas o acompañadas de algún filete de carne a la plancha en las almuerzos del medio día, es una receta fácil de elaborar y muy económica. Espero que os guste.








Ingredientes para dos personas:



Aceite de oliva "virgen extra", 2 cucharadas, más el que se necesite para rociar cada mitad de las berenjenas

Ajo, 2 dientes

Berenjenas tamaño mediana, 2

Cebolla, 1

Orégano seco, 2 cucharaditas

Pan rallado, 4 cucharadas

Pimienta negra molida, al gusto

Queso parmesano rallado, 4 cucharadas

Sal fina, al gusto

Tomate frito, 4 cucharadas


Utensilios:



Bandeja de horno

Cuchara de madera

Cucharilla de postre

Cuchillo grande y afilado

Cuchillo pequeño y afilado

Papel de cocina

Papel de horno

Rallador de queso

Sartén grande y antiadherente

Tabla de cocina para cortar


Elaboración:

Precalienta el horno con la función de calor arriba y abajo a 200ºC.



Tras esto lava bajo el chorro del agua fría del grifo las berenjenas y sécalas con un trozo de papel de cocina.

Seguidamente córtale los rabitos y córtalas longitudinalmente usando para ello un cuchillo grande y afilado.



Después aplica a cada mitad de las berenjenas unos cortes en forma de rombos usando para ello un cuchillo pequeño y afilado.

A continuación abre con la ayuda de tus dedos cada mitad de las berenjenas, con objeto de separar la pulpa, rocíalas con aceite de oliva y salpiméntalas con sal fina y pimienta negra molida al gusto.











Una vez hecho esto, introduce la bandeja con las berenjenas en el horno y hornéalas durante 20 minutos o hasta que su superficie haya adquirido un bonito color dorado.

Mientras tanto pela y pica los dientes de ajo y la cebolla.











Tras esto vierte las dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén antiadherente y caliéntalo a fuego medio-alto, nº 7 de la placa vitrocerámica.

Cuando el aceite esté caliente añade los dientes de ajo picados y sofríelos ligeramente.






A continuación baja el fuego al nº 4 de la placa vitrocerámica y añade la cebolla picada; sazónala con un poco de sal fina, remueve con tu cuchara de madera, tapa la sartén con una tapadera y deja que la cebolla se ablande durante 15 minutos o hasta que esté blandita.



Cuando las berenjenas estén doradas sácalas del horno y déjalas que se enfríen un poco.







Después extrae la pulpa de las berenjenas con la ayuda de una cucharilla, teniendo especial cuidado de no romper la piel. Reserva las pieles de las berenjenas en la misma bandeja de horno.








Seguidamente mezcla la pulpa de la berenjena con el refrito de cebolla y ajo y déjalas hacer durante 3-4 minutos, removiendo de vez en cuando con tu cuchara de madera.

Tras esto añade las cuatro cucharadas de tomate frito y una cucharadita de orégano. Remueve bien y déjalo hacer durante 4 minutos a fuego-medio. Rectifica de sal si esto fuera necesario.




Transcurrido el tiempo rellena las pieles de las berenjenas con la mezcla anterior.



Luego ralla el queso parmesano y mézclalo con las cuatro cucharadas de pan rallado y con una cucharadita de orégano.






Distribuye esta mezcla por encima de las berenjenas, espolvorea con una poquita de pimienta negra molida y riégalas con un chorrito de aceite de oliva.


Vuelve a meter las berenjenas en el horno y hornéalas a 180ºC durante 15 minutos o hasta que la superficie de las berenjenas estén doradas.



RIQUÍSIMAS!!!
Acompáñalas de pan y tendrás una cena ligera y nutritiva.



"Mi hijo no es maleducado, hosco, rebelde, mimado, antipático, enfermo, retrasado o cualquier otro calificativo despectivo, sólo tiene autismo, por favor sea comprensivo. Por Gabriel, mi hijo."