Este bizcocho me parece ideal para una celebración infantil ya que al cortarle aparecen todos los colores del confeti y tiene una textura muy sedosa.
Esta receta es una modificación de una que encontré en "Chiquirecetas" y aunque tuve un pequeño percance al hacerlo, recomiendo hacerlo por su sabor y textura. Estas cantidades son para un molde de 18 cm y los ingredientes son: - 180 gr de harina - 330 gr de azúcar - 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente - 185 ml de buttermilk (175 ml de leche entera y 10 ml de vinagre de vino blanco) - 3 huevos - 8 gr o medio sobre de levadura química - una pizca de sal - una cucharadita de esencia de vainilla o vainilla en pasta - un botecito de confeti comestible
(Y aquí tuve el percance; cuando iba a abrir el bote de cristal de confeti para la foto, se me rompió y lo sustituí por minibolitas de chocolate de color, pero claro el resultado no es igual de vistoso). Tamizamos la harina con la levadura y la sal. Para hacer el buttermilk ponemos 175 ml de leche entera tibia y 10 ml de vinagre de vino blanco y dejamos reposar unos 20 minutos. En un bol ponemos la mantequilla con el azúcar y batimos hasta que esté bien integrada el azúcar.
Añadimos los huevos uno a uno y la esencia o pasta de vainilla y seguimos batiendo mientras añadimos el buttermilk poco a poco.
La mezcla se cortará pero luego añadimos la harina en tres veces y batimos hasta que la mezcla esté homogénea y sin grumos y finalmente echamos los confeti comestibles (en mi caso las minibolitas)
Ponemos en un molde y metemos en el horno caliente a 180ºC durante unos 50 minutos, luego dejamos enfriar y desmoldamos
Mi segundo fallo es que pensé que había hecho una foto del bizcocho desmoldado y luego vi que no, ainss.... pero queda muy esponjoso y sedoso, lo recomiendo totalmente.