Traigo uno de esos bizcochos que, una vez lo pruebas, repites y repites… todo un vicio! Con un sabor anísado que recuerda a los bizcochos de siempre, al igual que sus ingredientes, son de los que solemos tener en casa y además, lo vas a tener listo en un momento. Toda una delícia para tus desayunos y meriendas, te voy sirviendo…

Ingredientes :

Elaboración :
Lo primero será precalentar el horno a 180º
Colocar en un bol los huevos junto con el azúcar y el sobre de azúcar avainillado y con unas varillas batiremos hasta doblar su volumen. Seguidamente le añadiremos el aceite y el licor de anís, en un hilo y la nata, que batiremos suavemente. También queda perfecto y menos calórico, si en vez de nata lo sustituyes por leche evaporada, como tú prefieras.Y ya por último, vamos incorporando poco a poco la harina y la levadura, ya tamizada, lo mezclaremos hasta que este totalmente integrado y tengamos una mezcla lisa y homogénea.

Por otra parte forramos un molde cuadrado, el mio de 21cm.x 21cm. con una hoja de papel de hornear que antes la humedecemos con unas gotas de agua para que nos sea más manejable. Le añadimos dentro la mezcla y colocamos el molde en la parte central del horno que lo horneamos a 175º con calor arriba y abajo, entre 35 – 40 minutos, pinchando los últimos minutos con un palito y comprobar que salga seco, solo quedará enfriarlo sobre una rejilla y a disfrutar!

Tip : Si lo prefieres aún más esponjoso, separa las yemas de las claras y montas estas últimas con una pizca de sal y se las añades lo último, despúes de la harina y muy suavemente, por lo demás, exactamente igual. ** Gana mucho en reposo por lo que es mucho mejor consumirlo al día siguiente.
