
Ingredientes:
300g de chocolate negro 70% para postres*
6 huevos
120g de azúcar
110g de mantequilla con sal a temperatura ambiente
40g de harina
1 cucharadita de extracto de vainilla líquido
1° Precalentamos el horno a 150°C.
2° Forramos un molde redondo con papel vegetal. O si preferís, podéis untarlo con mantequilla y espolvorear harina. Prefiero el papel vegetal, así no hay riesgos de que se pegue a pesar de haberlo untado previamente.
3° Troceamos el chocolate y lo fundimos al baño maría. Removemos con una espátula.
4° Sin dejar de remover, añadimos la mantequilla.
5° Separamos las claras de huevo de las yemas.
6° En un cuenco, echamos las yemas con el azúcar. Batimos hasta que la preparación blanquee.
7° Incorporamos la harina tamizada, la vainilla y el chocolate fundido. Removemos para que los ingredientes se integren bien.
8° Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la preparación anterior cuidadosamente, removiendo suavemente la preparación de abajo hacia arriba con una espátula.
9° Vertemos la masa en el molde y horneamos entre 50 min y una hora. Este es el tiempo que me tardó a mi. Sin embargo, en el libro ponen entre 35 y 40 min. Podéis empezar con este tiempo, y si al ver que pinchando un cuchillo en el bizcocho éste no sale limpio, añadís tiempo de horneado de 5 o 10 minutos, hasta obtener un bizcocho hecho por dentro. Si no se hace, añadís otra vez unos minutos de horneado, pero siempre vigilando el bizcocho por si se quema.
10° Cuando esté listo, sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar 10 minutos antes de desmoldarlo.


*Os recomiendo el chocolate negro 70% para postres de la marca Valor. Me encanta cocinar con esta marca. Se funde muy bien.