
Hace unos meses os enseñaba un bizcocho de peras y leche condensada que nos gustó mucho en casa, y otra vez me encontré con el frutero lleno de peras, así que decidí preparar un bizcocho, esta vez de chocolate, con las peras dentro. Y de nuevo ha sido todo un éxito. Se trata de un bizcocho muy esponjoso y para los amantes del chocolate será todo un acierto. Si no os gustan las peras podéis prescindir de ellas y hacer sólo el bizcocho sin ellas, y si os apetece ponerlas troceadas, también queda muy bien. A mi, la verdad, es que me gusta mucho como queda el bizcocho con las peras enteras dentro. 
Batimos el azúcar junto con la mantequilla hasta que convertirla en una mezcla blanquecina, entonces añadimos los huevos uno a uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté integrado. Añadimos la leche y seguimos batiendo.
Tamizamos los ingredientes secos, y vamos añadiendo poco a poco, integrando con movimientos envolventes con la ayuda de una espátula o lengua.

Engrasamos un molde rectangular. Lavamos bien las peras y le cortamos un poco de base para que queden de pie dentro del molde. Disponemos las tres separadas entre ellas, y vamos vertiendo con cuidado la masa del bizcocho dentro. Damos unos golpes al molde para que se distribuya uniformemente la masa. Llevamos al horno precalentado a 170º y horneamos durante unos 50 o 60 minutos, o hasta que al pinchar con una brocheta esta salga limpia. Sacamos del horno, dejamos dentro del molde unos diez minutos y desmoldamos con cuidado.
Podéis ponerle azúcar glass por encima, aunque yo no se lo he puesto.
Bueno, pues espero que esta nueva propuesta os haya gustado tanto como a nosotros.
Feliz lunes.