
En muchos postres se utilizan solo las yemas y nos encontramos sin saber qué hacer con las claras. Se pueden congelar sin ningún problema, pero también las podemos utilizar para hacer un merengue, por ejemplo, o para hacer un bizcocho de claras riquísimo.
El bizcocho de claras tiene varias ventajas, en primer lugar el colesterol de las claras es cero. Bien es verdad que los estudios de los últimos años han demostrado que los huevos (enteros con la yema) no influyen como siempre se ha pensado en el aumento del colesterol sanguíneo, pero también es verdad que si tienes el colesterol alto es mejor reducir su consumo, aunque nunca eliminarlo del todo. Y de cualquier manera el consumo de claras, al estar totalmente libres de colesterol, es recomendable cien por cien por estar repletas de vitaminas y proteínas.
Además todos sabemos que es una parte muy importante de la dieta de los deportistas ya que la clara de huevo es ideal para la recuperación muscular porque es una bomba de proteínas que se absorben con mucha facilidad.
Y yendo al grano, el bizcocho de claras es suave y esponjoso. También sustituyo la mantequilla por aceite, que es una grasa más saludable, y por último lo puedes aromatizar con lo que te apetezca, vainilla como yo, ralladura de naranja o limón, anís... o nada, porque tampoco es necesario. Y sin más, vamos al paso a paso.
*** Calentar el horno a 175ºC, calor arriba y abajo o función ventilador ***
Una vez frío espolvorear el bizcocho con azúcar glas o cualquier tipo de cobertura. 
Nota: Personalmente me resulta difícil montar las 6 claras a punto de nieve, aunque sea con varillas porque no me quedan perfectas, ya sabes, que gires el bol y ni se deslicen... así que lo que yo hago es dividir las claras en dos recipientes, montarlas con la mitad del azúcar cada uno y luego juntarlo todo. Obviamente si tienes un robot de cocina de los grandes, este problema no será nada para ti, pero ya sea a mano o con varillas eléctricas ese es el truco que yo uso, por si te resulta útil.