Llevamos ya unos meses comiendo fresas y es que es una de mis frutas favoritas. Además de estar buenísimas son diuréticas, anticancerígenas, disminuyen los niveles de colesterol… A no ser que las tome como digo yo “nata con fresas” entonces supongo que todas esas buenas propiedades se verán frenadas por las de la nata montada :(

En fin, dejemos de tragar saliva y pongámonos con este novedoso bizcocho que nos hará disfrutar de esta fruta de manera diferente, comenzamos:

En primer lugar precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y preparamos el molde que vayamos a usar. Los moldes metaltex no necesitan de engrasado.
En un bol volcamos los huevos y los batimos con el azúcar hasta que doblen el volumen y blanqueen.
A continuación añadimos el aceite poco a poco.
Montamos la nata con una cucharada de azúcar, machacamos nuestras 5 fresas añadiéndolas a la nata y removiendo hasta que todo coja un color rosáceo y lo integramos en nuestra mezcla anterior.

Tamizamos la harina con la levadura y la incorporamos en nuestra crema.
Lavamos y picamos las fresas y las bañamos en harina para evitar que se vayan al fondo mientras se hornea el bizcocho. Las echamos en la mezcla.
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos por unos 45 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un cuchillo éste salga limpio.

