Me encanta hacer bizcochos. Creo que esto ya os lo he dicho más de una vez, peeeero...para mi cumpleaños me han regalado el libro "Bizcochos" de Su, de Webos Fritos y no he podido resistirme a ponerme a ello. Este no es del libro, pero con el quiero empezar el #proyectobizcochowebos que propone hornear un bizcocho por semana. No creo que llegue a tanto pero por mi que no quede! Y para empezar elijo este delicioso bizcocho que encontré en una de mis incursiones por la blogsfera y que dejó encantados a los paletas que teníamos en casa!
Precalentaremos el horno a 180º y forrar con papel de hornear (o engrasamos) el molde elegido. En nuestro caso, uno alargado de plum cake.
Batiremos la mantequilla blanda con el azúcar y la esencia de vainilla y cuando esté espumoso añadimos los huevos de uno en uno, sin dejar de remover y sin añadir el siguiente huevo hasta tener completamente mezclado el anterior.
Mezclamos la harina, la levadura y la harina de almendra, tamizamos sobre la mezcla de huevos poco a poco y remover con unas varillas de forma envolvente. Verter en el molde que tenemos preparado y cubrir con los frutos del bosque congelados (no es necesario descongelar).
Horneamos durante cuarenta minutos y abrimos el horno para colocar una lámina de papel de plata sobre el pastel lo que ayudará a terminar de cocer el bizcocho. Terminamos de hornear otros 10 ó 15 minutos y comprobamos con un palillo que está listo.
Como véis es una receta muy sencilla pero os aseguro que es deliciosa!