Este bizcocho se lo he querido dedicar a mi madre. Sí, a ella, a pesar de que cada vez que me ve enredando en la cocina le entran los sudores fríos, pensando en el nuevo dulce que se avecina y que tendrá (tendremos) que ingerir. Porque a ella le encanta esa mezcla de sabor ácido y, al mismo tiempo, dulce de los kiwis, los protagonistas del dulce de hoy. Diría, sin temor a equivocarme, que es su fruta favorita.
Por eso, especialmente para ella, he preparado este suculento bizcocho.
Destaca por su extraordinaria jugosidad y su ligera textura, suave como el aire. Su sabor es igualmente exquisito, ya que al reducir al fuego la fruta conseguimos un toque como a tostado y logramos que los kiwis pierdan, por completo, su acidez y nos quedemos solo con lo mejor: su sabor, su dulzor y su color.
Bizcocho de kiwi: Receta adaptada del libro: "The Hummingbird Bakery. Cake Days. Recipes to make everyday special", p.46 (sustituí el ruibarbo por kiwi, eliminé las especias y lo terminé con una ganache mega dulce, elaborada a base de chocolate negro y muchos toffees). INGREDIENTES - Para los kiwis: 250g de kiwis sin piel y cortados en dados de centímetro y medio 70g de azúcar 20g de mantequilla 1 cucharada de agua - Para la masa: 190g de margarina 140g de harina 190g de azúcar 3 huevos 1 cucharadita de levadura química eh polvo 50g de almendra molida 25mL de leche entera - Para la ganache de caramelos toffee: 150g de chocolate negro troceado 120mL de nata (35% m.g.) 40g de toffees 10g de mantequilla
PREPARACIÓN - Para los kiwis: Ponemos la fruta en un cazo con el azúcar, la mantequilla y el agua. Cocinamos a fuego medio hasta que los kiwis reduzcan y se queden con el aspecto de una jalea, removiendo de vez en cuando. Mientras tanto, preparamos la masa: - Para la masa: Precalentamos el horno a 170ºC y engrasamos y enharinamos un molde alargado. Batimos a velocidad alta la margarina con el azúcar hasta que blanquee y obtengamos una mezcla muy cremosa. Agregamos los huevos, de uno en uno, batiendo a velocidad media, después de cada adición. Tamizamos la harina con la levadura y la almendra. Añadimos la mitad de esta mezcla a la preparación anterior y mezclamos suavemente con una espátula de goma. Vertemos la mitad de la leche y volvemos a mezclar con suavidad. Agregamos el resto de los ingredientes secos y la leche restante del mismo modo. Añadimos el kiwi y volvemos a mezclar suavemente. Repartimos la mezcla en el molde preparado y horneamos 50 minutos a 170ºC. Dejamos enfriar por completo antes de desmoldar.
- Para la ganache: Calentamos en un cazo la nata con los toffees, removiendo hasta que se disuelvan los caramelos. Cuando la mezcla empiece a hervir, la retiramos del fuego y la vertemos sobre el chocolate troceado. Removemos bien hasta que el chocolate se funda por completo. Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se funda. Dejamos templar. Una vez frío, lo extendemos sobre el bizcocho (no lo metáis en la nevera, porque se endurecerá mucho y os será imposible extenderlo; si lo metéis en el frigorífico, os recomiendo calentarlo un par de minutos al baño María para que vuelva a tener una textura blanda).