Es un bizcocho que no tiene casi trabajo y depende el molde que elijas queda muy bonito. Para mi gusto queda un poco dulce, pero los niños lo adoran. Y el gusto que le da leche condensada es muy agradable.
Por supuesto que hay bizcochos mejores, pero a fácil, pocos le ganan. Ideal para hacer con niños. Se hace perfectamente en la licuadora y eso se agradece un montón.
Ingredientes
4 huevos a temperatura ambiente 400g de leche condensada 50g mantequilla derretida 11g de polvo royal 120g de harina 1 pizca de sal 1 tsp de extracto de vanilla
Precalentar el horno a 150º con aire y colocar la rejilla en el segundo estante contando desde abajo. Fundir la mantequilla y dejar a un costado para que no esté muy caliente. Tamizar la harina junto con el polvo royal, yo lo hago sobre un papel de horno. En la licuadora colocar los 4 huevos, la leche condensada, la sal y la vainilla, hacer funcionar 3 minutos a máximo. Incorporar la mantequilla y mezclar solo unos segundos. Agregarle la harina y mezclar otros 3 segundos para que se incorpore.
Yo puse la mezcla en un molde de silicona. Si por el contrario usamos un molde de metal hay que recordar engrasarlo. Hornear entre 45/50 minutos. Retirar y dejar enfriar sobre una grilla y ya está.