Me enamoré de esta receta porque lleva limón y simplemente no puedo resistirme a nada que lleve limón. Me encanta. En realidad este es un bizcocho normal pero con el glaseado que le aporta sabor y vistosidad.
Y tiene muy pocos ingredientes, y me gustan las recetas con pocos ingredientes. Al principio, piensas, “¿Cómo va a salir bueno? Pero luego lo preparas y el resultado es sorprendente. Los ingredientes son sencillos y fáciles de encontrar, por lo que podéis improvisar si vienen invitados inesperados.
Si no tenéis harina con levadura incorporada, podéis utilizar harina normal y añadir 1 sobre de levadura en polvo. El uso del yogur en esta receta lo hace más esponjoso y suelto. No obstante, lo importante de este bizcocho es el glaseado de limón. El glaseado es una técnica culinaria que consiste en recubrir alimentos con una capa dulce y brillante. El principal ingrediente del glaseado es el azúcar glass, un derivado del azúcar blanquilla que se obtiene tras pulverizar el azúcar tradicional y añadiéndole un poquito de almidón de maíz (maizena) u otros antiapelmazantes. Gracias a estos componentes el glaseado tiene un aspecto más compacto.
Si tenéis alguna receta de bizcocho propia podéis prepararlo a vuestra manera, eso sí, sin olvidaros de añadir el limón, y después simplemente incorporadle el glaseado que le da un toque diferente. En esta ocasión, en la receta de bizcocho que os doy a continuación, vais a utilizar la referencia de un vaso de yogur para las medidas. Es muy práctico ¡ya veréis!
Ingredientes
Para el glaseado: 100 g de azúcar glas y un poco de zumo de limón
Preparación



Echad por encima del bizcocho el glaseado, dejad pasar unos minutos para que se endurezca un poco y ya podemos disfrutarlo! Para adornarlo podéis poner un poco de ralladura de limón.