Estos días estoy aprovechando para preparar recetas más básicas para poder hacer mi desayuno un poco especial... Ya que vamos a estar todavía unos días así, encerrados, hay que intentar que sea lo mas llevable posible. Por eso, este Bizcocho de limón con semillas de amapola es una opción perfecta. ¡No os perdáis la receta!

El bizcocho de limón es siempre uno de los que más gustan a todo el mundo y uno de los más fáciles de hacer. Seguro que casi todos habéis hecho alguna vez el clásico bizcocho de yogur con los envases de plástico de estos. Yo en este caso lo he hecho con queso fresco batido, aunque podéis usar yogur natural o yogur griego, también. La cremosidad del queso fresco batido le aporta a este Bizcocho de limón con semillas de amapola una humedad y jugosidad que lo hacen muy, muy, apetitoso.
Además, siempre que hago bizcochos de limón le añado semillas de amapola. Son un complemento perfecto para todos los bizcochos, pero los que se hacen con cítricos quedan espectaculares con ellas. Tampoco es que aporten sabor, pero sí un pelín de textura y eso siempre viene bien en cualquier postre. ¡Animaos a probarlas porque merece la pena! Además, al cortarlo y verlas, tus invitados se sorprenderán. ¡Le dan un toque especial, sin duda!

Receta clásica donde las haya, la de este Bizcocho de limón con semillas de amapola, pero es una receta infalible que no podéis dejar escapara y que tenéis que preparar en casa cuanto antes... ¡Espero que os guste!

Dificultad: Fácil
Horneado: 40 mins
Tiempo: 50 (aprox)
Temporada: Sin temporada
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Postre
- Unas hora antes mezclamos bien la ralladura de limón con el azúcar. El azúcar se impregnará del sabor y olor del limón.
- Precalentamos el horno a 170ºC.
- En un bol tamizamos la harina con la levadura y la sal. Reservamos.
- En un bol mezclamos bien el azúcar con el aceite.
- Añadimos los huevos batidos y la vainilla y mezclamos bien.
- Añadimos la mitad de la harina, mezclamos con una espátula y movimientos envolventes.
- Añadimos entonces el queso fresco batido y el zumo de limón. Mezclamos bien hasta conseguir una mezcla homogénea.
- Incorporamos el resto de la harina. Mezclamos con movimientos envolventes.
- Añadimos las semillas de amapola.
- Engrasamos bien un molde. El mío era grandecito, de 26cm de base. Vertemos la mezcla en él y alisamos la superficie. Yo he decorado con unas tiras de corteza.
- Horneamos 40 minutos, más o menos, hasta que veamos que está hecho y al pinchar con un cuchillo, salga limpio.
- Dejamos enfriar 10 minutos sobre una rejilla y desmoldamos con cuidado. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
- Servimos a temperatura ambiente, acompañado de un café. ¡Menudo desayuno!
¡A disfrutar!
En vez de queso fresco, podemos usar yogur griego, yogur natural...
Podemos quitar las semillas de amapola sin problema.