De todos los árboles que hay en el jardín, el mandarino se convierte en el protagonista absoluto cuando llegan estas fechas. Aparte de los limoneros que se muestran generosos prácticamente todo el año, este es el más madrugador de los cítricos que tenemos en casa a la hora de regalarnos sus frutos. Desde finales de octubre hasta mediado enero pasar a su lado es una tentación irresistible, se llena de pequeñas golosinas de color naranja, dulces, jugosas, sin pepitas. Ni siquiera los kiwis o el caqui consiguen hacerle la competencia


La receta que os traigo es una delicia, un bizcocho super esponjoso con sabor a mandarina, que además se prepara fácilmente y sin muchas complicaciones en cuanto a ingredientes. Esto es lo que necesitaremos para su elaboración:

Lo primero que haremos será pre-calentar el horno a 160º. Después vamos a separar las claras de las yemas. Vamos a batir las claras, con un pellizco de sal y la mitad del azúcar, a punto de nieve y reservamos. A continuación añadimos a las yemas el resto del azúcar, el zumo y la ralladura de mandarina, el aceite y batimos. Seguidamente incorporamos la harina y la levadura a la mezcla, despacio y a través de un tamiz.



Finalmente añadimos las claras montadas a la mezcla, poco a poco y con movimientos envolventes. La volcamos en el molde y lo llevamos al horno durante unos 30 minutos, el tiempo dependerá de cada horno.



Pinchamos con un palillo para comprobar el punto del bizcocho, si sale limpio es que ya está listo. Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar. Una vez frío lo espolvoreamos con azúcar glas y … ¡a disfrutarlo! 
Un bocado exquisito, con una textura ligera y esponjosa como una nube. Probadlo y ya me contaréis 
“Bizcocho de mandarina muy esponjoso” también está disponible en audio en ivoox.
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