Hacía tiempo que quería probar este bizcocho de nata, sabía que era muy suave, pero como no lo hay hecho en ningún sitio lo mejor y más rápido era hacerlo en casa. Me encantó. No lleva entre sus ingredientes ni mantequilla ni aceite, solo la nata que con su 35% de grasa es suficiente para este bizcocho tan bueno. Ahora en verano la verdad es que da un poco de pereza encender el horno, pero entre una cosa y otra lo hago casi todos los días, si no es para dulce es para salado. En fin, ¡adoro hornear! Os dejo la receta y los ingredientes, ánimo es superfácil y después compensa el trabajo, ah! por cierto este bizcocho de nata se mantiene igual de blandito al día siguiente, no os digo más días pues "desapareció" rápido. Este tipo de bizcocho de nata se puedecongelar y así tenerlos listos cuando nos hagan falta y con sacarlos dos horas antes están blanditos casi como recién hechos.
Se baten los huevos con el azúcar hasta que este blanco y espumoso, a continuación se añade la nata y se sigue revolviendo y añadimos la cucharadita de vainilla (opcional). Encima de un colador de malla fino tamizamos la harina ya mezclada con el sobre de levadura en polvo sobre la primera mezcla que hemos hecho. Y batimos bien. Añadimos la ralladura del limón, solo la parte de la piel, nada de la parte blanca pues amarga mucho. Como habréis visto no lleva ni mantequilla ni aceite, ya que como os decía al principio con la nata es suficiente. Engrasamos el molde con mantequilla (o aceite de girasol y harina) y echamos la mezcla, lo metemos en horno caliente a 175/180 grados durante unos 25 minutos. Pinchamos nuestro bizcocho de nata para saber si está listo, que al sacar nuestro pincho salga limpio y seco, en caso contrario lo dejamos 5 minutos más. Lo dejamos enfriar y le espolvoreamos el azúcar glas. Ya está, perfecto para acompañar un buen café con leche o un rico té. Ahora mismo me lo preparo, tanto charlar y me han entrado unas ganas increíbles de comer un trocito con mi café descafeinado :( con leche.