
Ayer os prometí en Instagram que si llegábamos a los 300 me gusta en la fotografía del bizcocho de pueblo, hoy os subiría la receta para que disfrutéis de el, aquí la tenéis. Sé que va a convertirse en uno de vuestros bizcochos de cabecera y lo repetiréis muchísimas veces, así que guardar bien la receta, porque es una de esas recetas que repites y repites sin cesar, ya me contaréis…
El bizcocho de pueblo, es un bizcocho muy esponjoso, aromático, jugoso y demasiado tentador, con un trozo no tienes suficiente, ni de broma. Así que ese es su gran inconveniente, esta demasiado rico.
No lleva aceite, ni mantequilla solo por eso ya es bajo en calorías, y una grandísima opción cuando nos apetece algo dulce y no queremos excedernos, tener al bizcocho de pueblo muy en cuenta.
Sus ingredientes son: huevos, azúcar, azúcar vainillado, harina y maizena nada más. Muchos de vosotros quizás os preguntéis si podéis utilizar Truvia o Stevia para esta receta, podéis hacerlo sin mayor problema. Yo lo preparé con Truvia, el resultado fue bueno, si queréis puedo repetirlo y podéis ver como queda el bizcocho en la fotografía, se parecen muchísimo, pero en cuanto a sabor si se diferencian, mi consejo; si podéis consumir azúcar, preparar el bizcocho con azúcar. Pensar que salen 10 porciones, cada porción sale por muy pocas calorías, ganaréis en sabor y también se conserva mucho más tierno, durante más días con el azúcar que con Truvia.
Si alguien prueba hacer las dos versiones del bizcocho de pueblo, con azúcar y con Truvia o Stevia, estaría genial que dejase en comentarios su opinión al respecto, así no solo esta mi opinión, de esta manera podemos ver que piensa la mayoría.

Bizcocho de pueblo
Cómo preparar un rico y esponjoso bizcocho de pueblo:
Montamos los huevos junto el azúcar vainillado y el azúcar con unas varillas eléctricas hasta que tripliquen su volumen, es muy importante que queden muy pero que muy bien montados, una vez los huevos estén listos la mezcla será muy esponjosa y blanquecina.
Mezclamos la harina junto la maizena sin tamizar, añadimos poco a poco las harinas a los huevos batidos, con una espátula mezclamos todo con movimientos envolventes, hasta integrar perfectamente las harinas junto los huevos.
El resultado será una masa suave, esponjosa sin grumos y con un olor a vainilla fabuloso.
Vertemos la masa en un molde (si tenéis el molde del angel food cake, sale de maravilla, sino con cualquier molde de 20cm sale perfecto).
Llevamos al horno precalentado a 180º, calor arriba y abajo, horneamos durante 30 minutos.
Transcurrido el tiempo, retiramos el molde del horno, dejamos templar el bizcocho dentro del molde unos 5 minutos. Retiramos el bizcocho del molde, dejamos enfriar en una rejilla.

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