A la edad que tenía él lo peor no era comer chocolate, no señor
Lo peor era tener que esconderse para hacerlo
Su médico se lo tenía prohibido y por lo tanto su mujer se lo tenía prohibido
Sus hijos también lo controlaban
Lo que nadie sabía era que las veces que su mujer le mandaba al colmado a comprar él se agenciaba con una tableta de chocolate con leche, se la escondía debajo de la chaqueta
Daba gracias a que en esa tienda aún seguían haciendo la cuenta de la vieja y no se reflejaba lo que había comprado
Por si acaso, nada más salir de la tienda, tiraba el ticket en la primera papelera que encontraba
¡Una cosa resuelta!
Ahora solo faltaba buscar un buen escondrijo
Eso era cada vez más difícil.
No sabía si su mujer sospechaba pero a veces ella lo miraba con los ojos medio entornados y entonces a él le entraba una carraspera, una de esas como de culpabilidad, de las que no pasa la saliva hacía abajo
Había renunciado al tabaco, a la sal, a las grasas, al café con leche, al poco alcohol que tomaba, a los dulces y a otra infinidad de cosas que ya no podía hacer por su edad
Cuando decidió que no iba a renunciar a ese pequeño placer por nada del mundo, su mujer le había encontrado alguna que otra tableta de chocolate escondidas en sitios imposibles de justificar
Eso ya no ocurría
En su butaca, entre el brazo y el cojín. En la caja de herramientas. la que ella nunca abría
Dentro de una gorra, en el armario de la ropa
Y últimamente, su preferido, en la guantera del coche que tenía en el garaje
Cada día liado con el coche, hijo, le vas a quitar el color de tanto limpiarlo. ¿Porqué no se lo das a uno de tus nietos, si sabes que te dijo el médico que ya no puedes conducir? ¿Dónde crees que vas a ir, a tu edad? ¡Menudo tormento tengo contigo!
Pero él sabía donde iba
Iba a por su trocito de placer
Ese pequeño cuadrado de placer con el que soñaba cada día nada más poner los pies fuera de la cama
Su pequeña dulce venganza contra el mundo que le prohibía cosas como si fuera de nuevo un niño
INGREDIENTES 250 g de mantequilla a temperatura ambiente 300 g de azúcar moreno 3 huevos 115 g de chocolate de cobertura fontand 340 g de remolacha cocida La ralladura de una naranja 1 cucharadita de esencia de vainilla 280 g de harina 1 cucharadita de cacao en polvo 2 cucharaditas de bicarbonato 1/4 de cucharadita de sal Azúcar glas para decorar (optativo) Chocolate negro raspado para decorar (optativo)
ELABORACIÓN El día de antes de preparar el bizcocho, hervir las remolachas con piel sin sal 30 minutos Las pelamos y las trituramos como si fuera un puré fino Este puré lo pondremos en un colador con un plato hondo debajo y lo dejaremos en la nevera toda la noche. Desecharemos el jugo que ha soltado
Tamizar la harina, el bicarbonato, la sal y el cacao en polvo Reservar
Derretir el chocolate fondant al baño maría en un cazo Cuando esté el chocolate derretido añadir 50 g de mantequilla Remover hasta derretir Reservar y dejar enfriar
Batir la mantequilla restante hasta blanquear Añadir el azúcar poco a poco sin dejar de batir Añadir los huevos uno a uno Batir Añadir el extracto de vainilla Añadir el puré de remolacha Añadir el chocolate derretido con la mantequilla Batir despacio
Añadir la ralladura de la naranja Añadir en 3 tandas la harina tamizada Mezclar con una espátula y con movimientos envolventes
Preparar la cubeta Si fuera necesario, pulverizar con spray para desmoldar el fondo de la cubeta Poner un círculo de papel horno en el fondo de la cubeta
Verter la masa encima del papel horno Dar unos golpecitos para asentar la masa y si fuera necesario con el revés de una cuchara, alisar la superficie
Menú Horno 50 minutos Finalizado el tiempo, sacar la cubeta de la olla
Poner Tapa Horno, dorar al gusto
Dejar templar dentro de la cubeta
Dejar enfriar por completo encima de una rejilla
Adornar con azúcar glas y con chocolate negro raspado, es optativo pero queda precioso
Consejos de La Farsa *La remolacha la he comprado hervida y envasada al vacío en Mercadona. Así nos ahorramos el hervido y el pelarlas *Si cortamos la mantequilla a cuadrados pequeños cuando aún está fría se va a ablandar muchísimo antes