Bizcocho de vino tinto

Hoy es el cumpleaños de Monsieur Accidents y vamos a prepararle un pastel para celebrarlo con él. Para ello nos vamos a basar en la receta que viene en el libro "Aliter Dulcia - Pasteles con historia -" de Isabel Pérez y Editorial Colandcol.





Los ingredientes que vamos a necesitar para elaborar mi versión de esta receta son:

Para la masa:

180 g de mantequilla pomada

180 g de azúcar blanquilla

4 huevos medianos

100 g de vino tinto

180 g de harina de repostería

180 g de cacao puro en polvo sin azúcar

13 g de levadura de repostería

1 pizca de sal

Para decorar:

azúcar glass para espolvorear

Se dice que el vino que utilicemos en la cocina sea el que te beberías en una copa. En esta ocasión, vamos a utilizar un tinto Valtravieso Finca Santa María Roble 2021, elaborado con uvas Cabernet Sauvignon y Merlot. Se trata de un vino fresco, joven y afrutado que es ideal para utilizar en esta receta.

Preparación:

Elegimos el molde, Isabel recomienda un molde desmoldable de 20 cm, pero como nosotros no tenemos exactamente de esta medida, vamos a utilizar un molde desmoldable de 23 cm. Lo engrasamos con mantequilla y reservamos. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

Introducimos la mantequilla y el azúcar en un vaso de un procesador de alimentos y batimos hasta conseguir una crema homogénea. Añadimos sin dejar de batir los huevos, uno a uno, y el vino.

Por último, agregamos los ingredientes secos, es decir, la harina tamizada junto con el chocolate, la levadura y la sal.

La masa que obtenemos es muy densa. La vertemos en el molde y la extendemos con ayuda de una lengua o espátula de cocina.

Llevamos al horno y horneamos durante 35 minutos a una altura media baja.

Transcurrido este tiempo, comprobamos si el bizcocho está hecho introduciendo un palillo. Si no está hecho, lo dejamos en el horno durante 5 minutos más o hasta que esté listo. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.





Presentación:

Desmoldamos, colocamos en una base de tartas y espolvoreamos un poco de azúcar glass por encima.







Y ahora, a disfrutar de un momento Hygge con un trozo de bizcocho y una copa de vino. Porque, ¿quién ha dicho que un delicioso dulce no marida bien con un buen vino? Te animo a que lo compruebes.





Bon appétit!