
Es un pastel delicioso para preparar en el desayuno o en la merienda. Es esponjoso, con mucho sabor, y se prepara fácilmente.
Precalentamos el horno a 180ºC (10 minutos antes).
Reservamos el yogur y, utilizando el vaso como medida, echamos en un bol, los huevos y el azúcar, y los batimos con batidora de varillas hasta que doblen en tamaño.
A continuación vamos añadiendo, el yogur, el aceite y la harina mezclada con la levadura, hasta conseguir una masa homogénea y fina.
Forramos un molde para cake con papel sulfurizado, y vertemos sobre él la mezcla.

Horneamos durante 30-35 minutos a 170ºC, dependiendo del horno (sabremos que ya está listo, si al pinchar en el centro del bizcocho con un palillo, éste sale limpio).
Desmoldamos y dejamos enfriar.