El clásico, el que nunca nos falla... Y es que las recetas tradicionales por algo se repiten de generación en generación. De elaboración más que sencilla, con unas simples varillas o con ayuda de amasadora, en apenas 5 minutos tenemos listo para hornear un jugoso bizcocho para nuestro desayuno o merienda. No tenemos ni que pesar los ingredientes puesto que el mismo envase del yogur nos servirá de medida. Lo podemos rellenar de pepitas de chocolate, decorar con láminas de manzana o simplemente disfrutarlo tal cual, en cualquier caso os aseguro que no va a durar mucho... Ingredientes: 1 yogur natural 3 huevos 2 medidas de yogur de azúcar 1 medida de yogur de aceite de girasol 3 medidas de yogur de harina 1 sobre de levadura en polvo Precalentar el horno a 180º mientras preparamos el bizcocho 1.- Vaciar el contenido del yogur en un bol y utilizamos el envase para medir los ingredientes 2.- Batir con unas varillas los huevos junto con el azúcar hasta que suba el volumen Si utilizamos thermomix podemos poner las varillas en el vaso e introducir los huevos junto con el azúcar, programando 3 minutos, velocidad 3, a 37º. Este paso nos ayudará a que el bizcocho salga más esponjoso. 3.- Incorporar el aceite y el yogur y batir bien. Con thermomix, vamos incorporando el aceite y el yogur con la máquina en marcha en velocidad 3 durante unos 30 segundos, hasta que esté bien mezclado. 4.- Incorporar la harina tamizada junto con la levadura poco a poco mezclando con una espátula a mano hasta que se integre bien. 5.- Forramos un molde rectangular con papel de horno y vertemos la masa en él. Horneamos durante unos 30 minutos a 200º.