
La llegada del otoño me ha hecho sentir nostalgia por las meriendas, y no hay nada mejor que un buen bizcocho a ser posible con algo de verdura, eso implica menos azúcar y harina, como este bizcocho que hoy he elaborado con zanahoria, que en otras ocasiones he hecho con calabaza y queda igual de rico.
Si en tu casa hay niños y comen poca verdura esta es una buena opción. Yo le he puesto también medio calabacín y el sabor no cambia. A mis hijos les ha encantado, eso si, no les he dicho que ingredientes lleva
Ingredientes

Así se hace...
Bate los huevos y el azúcar unos minutos hasta que blanqueen ( ese aire que coge la mezcla al batirlos nos servirá para que el bizcocho sea más esponjoso), añade el aceite o la grasa que hayas elegido, sigue mezclando. Ahora es el momento de poner las zanahorias cocidas ( yo aprobecho y pongo a cocer más cantidad para hacer una crema, hoy de calabacín y zanahorias ).
Por último, añade los ingredientes secos ( harina, levadura, canela,clavo, jengibre y sal ) poco a poco, tamizandolos para que no tengan grumos, hasta obtener una masa homogénea.
Es importante para que la masa suba bien y nos quede un bizcocho esponjoso, dejarla reposar en el frigorífico una media hora mínimo.
Unta el molde que vayas a utilizar con mantequilla y ponle harina para que absorba el exceso de grasa. Sacudelo boca abajo para quitar la harina sobrante.
Precalienta el horno a 180 grados con calor arriba y abajo unos 40 minutos o hasta que lo veas dorado y cuando lo pinches con un palito éste salga limpio.
Una vez hecho se deja atemperar unos 15 minutos y se desmolda. Dejalo enfriar en una rejilla.
Mezcla el queso crema con el azúcar, la mantequilla y la vainilla hasta que obtengas una crema lisa y sin grumos.
Ya con el bizcocho frio solo falta ponerle la crema por encima con la ayuda de un cuchillo o espatula.
Yo lo he terminado con canela que le he puesto con la ayuda de un colador fino.