
El bizcocho Gioconda es perfecto para preparar pasteles o tartas de capas, porque al llevar almendra molida le da mucha consistencia y al montarlos aunque los pintemos con jarabe sigue quedando muy resistente.
No es un bizcocho para comer solo, necesita estar acompañado, como por ejemplo con la crema Namelaka de vainilla y chocolate con la que preparé el pastel de la foto principal, y como veis aunque el bizcocho está pintado con jarabe queda perfecto.
Como os decía la crema Namelaka es perfecta para este tipo de pasteles de capas, porque queda consistente y muy suave al paladar, aunque podéis hacer el relleno con la crema que más os guste, con frutas, mermeladas, en fin, con lo que queráis, éste bizcocho lo admite todo.
Con esta plancha preparé 10 pasteles de 2 capas, de 8×8 cm.

Horno precalentado arriba y abajo a 180º / Hornear bandeja centro 12 minutos.
Dejar enfriar antes de desmoldar.
