Muy sorprendida me he quedado al elaborar esta receta que encontré en un libro de cocina antiguo y a la que he modificado un par de detalles, y es que con tan pocos y simples ingredientes se pueda hacer un bizcocho taaan exquisito
Sólo lleva dos claras de huevo y ningún tipo de levadura adicional.
Un bizcocho bien casero, tradicional, de miga densa, pero suave, corteza riquísima, y fantástico para acompañar un vaso de leche, café o té en el desayuno o la merienda. Acompañado de fresas ha de estar ¡De vicio!
Esta receta la hacían en monasterios y grandes casonas, la cocina en conventos es conocida por su sencillez. Se prepara en cuestión de minutos y todos los que lo han probado, encantados.
Con estas cantidades da para un bizcocho grande, así que ya tenéis desayuno para toda la semana.
BIZCOCHO PASIEGO
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6. Precalentar el horno a 160 grados durante 10 minutos.
7. Colocar la mezcla en un molde previamente engrasado, yo uso spray desmoldante.
8. Hornear a la misma temperatura, durante 30 o 40 minutos, hasta que al introducirle un palillo esté salga completamente seco.
9. Desmoldar y dejar enfriar.
¡¡Os va a encantar!! Ya me contaréis...