Tartas, pasteles y multitud de dulces se adquieren normalmente en los hornos de pan y las pastelerías y, si se hacen en casa, a menudo se compran productos ya preparados en los que lo único que hay que hacer es mezclar los ingredientes. Sin embargo, los alimentos precocinados habitualmente no son ni los más económicos ni, lo que es peor, los más sanos.

Una de las causas de la creciente obesidad y del aumento del colesterol es el consumo constante de bollería industrial. No necesitamos renunciar a los dulces, sino que los prepararemos con productos caseros y naturales.
Uno de los más sencillos de elaborar en casa es el bizcocho. Su nombre proviene del latín 'bis' y 'cocho', y se refería al producto que se obtenía al cocer el pan dos veces para lograr que se conservara durante más tiempo; después pasaría a la repostería. En poco tiempo y con ingredientes básicos tendremos listo un postre o complemento del desayuno nutritivo y sano.

Necesitamos: molde de la forma deseada, preferentemente con base extraíble, horno y batidora. Los ingredientes del dulce son: un yogur, aceite, harina, azúcar, huevos y levadura.
Si queremos darle un sabor diferente, además de optar por yogures de diferentes sabores, podemos incluir trozos de chocolate o cacao a la taza, que además dará un aspecto marmoleado, o coco rallado. Asimismo, las frutas también son muy adecuadas: elige frutos secos como avellanas, piñones, pasas o ciruelas, o frescas como fresas, frutas del bosque o piña. La variedad depende sólo de tu gusto e imaginación.
Precalentamos el horno durante unos diez minutos. Mientras tanto, mezclaremos los ingredientes; el vasito de yogur será la medida que tomemos.
Echamos en un recipiente tres huevos, el yogur, una medida de aceite (si es de oliva el resultado será inigualable), dos de azúcar y tres de harina de trigo. Batimos bien, prestando atención para que no queden grumos. Además, es una buena idea añadir ralladura de limón o vainilla.

Cuando el horno esté caliente, añadimos un sobrecito de levadura y batimos de nuevo. Introducimos el molde en el horno a temperatura máxima durante unos veinte minutos. Aunque veamos que la parte superior está dorada, es muy posible que aún no esté hecho. Para asegurarnos, introduciremos un palillo; cuando salga limpio, el bizcocho está listo. Para adornar, espolvorearemos azúcar glass por encima.

Deshacemos chocolate especial para postres y lo vertemos en una de las capas del pastel y como cubierta. Antes de probarlo, lo dejamos en el frigorífico hasta que el chocolate se haya convertido en una capa sólida. Otra opción es rellenarlo de nata o crema pastelera y cubrirlo con frutas variadas.
Aunque el aporte calórico depende de los ingredientes que añadamos, normalmente es de unas 450 kcal. por cada 100 gr. Será menor si sustituimos el yogur por uno desnatado y el azúcar por edulcorante. De forma muy sencilla degustaremos un producto casero y muy natural.
Recetas de bizcocho