Todos los meses la Repostera Jefe se elige por sorteo, pero en esta ocasión le concedí directamente este título por ser la segunda opción más votada en el reto aniversario del mes pasado.
Y bueno, Magdalena eligió como destino Rusia. Uffff volver a cargar ropa de abrigo en las maletas y de diccionarios. Pero no ha sido impedimento, aquí tenéis nuestra propuesta.
En esta ocasión ha sido nuestra compi Laura la que directamente se ha encargado de presentarnos este rico dulce ruso. Veamos lo que nos cuenta:
Este mes nos toca viajar a la lejana Rusia, y mi aportación esta vez para el reto son los Blinis.

El blini es una tortita muy similar al pancake o crepe. Es muy común en la cocina rusa. Esta hecho con harina, huevos, leche y levadura, y puede cocinarse cocida en el horno o frita, y comerse, con o sin relleno alguno.

Se la puede acompañar tanto con dulce como salado, pero yo como siempre, calorías al cuerpo.
Los blinis son un alimento muy antiguo, vinculado a los pueblos eslavos desde la época precristiana; por su forma circular y su color dorado eran asociados con el Sol, y por eso constituían uno de los platos principales de las fiestas paganas de Maslenitsa -una fiesta que celebra el fin del invierno equivalente al carnaval- y de Kupala -el solsticio de verano o fiesta de San Juan.


Ingredientes:
