Elaboración:
En un cazo grande ponemos la miel con medio vaso de agua a calentar, cuando llegue a ebullición apagamos el fuego y reservamos.
Preparamos las torrijas. Vamos a hacerlo en cadena, en un plato ponemos el vino dulce mezclado con la leche, en otro plato 4 huevos batidos, y en una sarten grande aceite a temperatura para freír (al empezar a calentar el aceite le ponemos la piel del limón durante 2-3 minutos y se lo quitamos).
Cortamos los bordes del pan y ahora cortamos la rebanada en 4 trozos para hacer bocaditos.
Vamos mojando las rebanadas de pan de molde en la mezcla de vino-leche, escurrimos, pasamos por huevo y las freímos 1 minuto por cada lado.
Las bañamos en la miel y pasamos a una bandeja.
Repetimos la operación con el resto del pan, y vamos rellenando de nuevo los platos según se gaste el vino y los huevos.
Los servimos en cucharas de degustación. Es un bocado para no llenarse.
Consejos:
Si no te gusta la miel, puedes rebozarla en azúcar y canela.
si te gusta los sabores más fuertes, prueba cambiar a vino tinto.