1. Poner la leche, el agua, el azúcar y la mantequilla en un cazo al fuego
2. Justo cuando comience a hervir, echar la harina de golpe. Remover bien y retirar del fuego.
Seguir removiendo hasta que esté todo bien mezclado. Será una pasta densa y difícil de mezclar, pero se consigue.
3. Poner de nuevo al fuego durante 1 minuto para que se seque la masa
4. Dejar templar la masa unos 10 minutos.
5. Añadir los huevos 1 por 1 e integrarlos con una cuchara de madera. No echar el siguiente hasta que el primero no esté bien integrado. En mi caso han sido 3 pero hay que estar pendiente si hacen faltan más o menos. La masa estará lista para meter en una manga pastelera.
6. Poner un papel de horno encima de la bandeja de horno e ir colocando los bocaditos. Hornearlos a temperatura baja-media. Primero a 180ºC unos 15 minutos y bajar a 150 ºC 10 minutos más. No abrir el horno directamente, mejor entreabrirlo y dejarlos dentro 5 minutos antes de sacarlos.Así no se desinflarán.
Muy importante: no sacar del horno inmediatamente porque se bajan
