Hola, hola.... Lo mejor del verano las vacaciones es tener tiempo libre para poder cocinar cositas pendientes desde hace tiempo, sobretodo si es comida sana y rica para nuestros críos.
Por eso una mañana me puse a hacer falafel casero (para quien no lo conozca, es una croqueta especiada de garbanzos). Es una fuente de proteinas buenísima, una forma diferente de comer garbanzos y apta para ovo-vegetarianos.
Los ingredientes son muy básicos y la preparación muy fácil:
- Un bote de garbanzos grande - 4 ajos - Una cebolla mediana - Zumo de un limón mediano - Cucharadita de comino molido - Cucharadita pimentón dulce - Ramita de perejil - Chorradita de aceite - Sal y pimienta - Taza de pan rallado - Un huevo y un poco de pan rallado para el empanado.
Ponemos todos los ingredientes en un bol (menos el huevo y pan rallado para empanado) y batimos hasta que se quede una masa.
Tapamos con papel film el bol y llevamos a la nevera. Al cabo de un mínimo de 2 horas, sacamos y añadimos la taza de pan rallado y mezclamos.
Con la masa resultante, hacemos bolitas, pasamos por el huevo batido y el pan rallado y freimos.
Normalmente el falafel se acompaña con salsa de yogur pero yo simplemente las puse acompañando la ensalada (de canónigos con salsa de mostaza) y estaba riquisima. Mis hijos le añadieron un poquito de mahonesa.