
Me encanta hacer pan, no lo hago tanto como quisiera por falta de tiempo, pero comer tu propio pan es una delicia.
Le había echado el ojo a estos panecillos en la página de Aceite Vicoliva y ya había probado la masa en otra preparación distinta.
Hoy la he vuelto a hacer para tomarme un bollito auténticamente delicioso. Probadlo.
INGREDIENTES:
175 ml de agua tibia
100 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
200 grs de harina de fuerza
200 grs de sémola fina, más un poco para espolvorear
10 grs de levadura fresca (mas o menos medio cubito)
PREPARACIÓN:
CON THERMOMIX:
En el vaso ponemos el agua y el aceite y calentamos dos minutos a 37º y velocidad 1.
Añadimos la levadura desmenuzada y mezclamos 10 segundos a velocidad 3.
Agregamos la harina, sémola y sal y mezclamos 20 segundos a velocidad 3 y luego 3 minutos a velocidad espiga.
Sacamos la masa, hacemos una bola y dejamos reposar tapada hasta que crezca un poco, una hora mas o menos.
Sacamos la masa, la amasamos a mano un poco y cortamos porciones mas o menos iguales.
Dejamos reposar en la bandeja del horno mientras se precalienta a 200º, le espolvoreamos un poco de sémola por encima y horneamos unos 15 o 20 minutos, hasta que veamos que han cogido color.

Añadimos la levadura desmenuzada y mezclamos.

A la hora, mas o menos debe haber subido, aunque dependerá del calor ambiental. No desesperéis.
Amasamos a mano, para quitar el aire y hacemos porciones. Con estas medidas saldrán unos ocho bollitos.
Damos forma redonda y espolvoreamos con un poco de sémola por encima, eso lo va a dejar crujiente. Dejamos reposar una media hora y horneamos. Con quince o veinte minutos están hechos. Cuando los veáis dorados.
Son unos bollitos muy tiernos por dentro, pero con una corteza crujiente. Deliciosos.

Para desayunar o merendar, están divinos