Se acerca un finde largo, no podemos llamarlo puente porque no salta nada, vamos que el lunes es fiesta así que un día que ganamos, pero viene bien para no madrugar (si es que el peque nos da cuartelillo), para hacer una cena con los amigos, o preparar un rico desayuno y disfrutarlo en familia con tiempo, y no a prisas que no se llega al cole, al curro o que no se llega sin más.

PREPARACIÓN:
Mezclamos en un cuenco la leche con el azúcar, los huevos batidos y la sal. Ahora se agrega la levadura deshaciendola con los dedos un poco.
Añadimos la harina poco a poco y removiendo con una cuchara. Cuando se tenga ya una especie de masa grumosa se añade la mantequilla y trabajamos primero en el cuenco y después en la superficie de trabajo ligeramente enharinada hasta tener una masa lisa y fina.
Hacemos una bola y dejamos reposar en un cuenco limpio y engrasado durante una hora o hasta duplicar tamaño.
Pasado el tiempo, volcamos la masa sobre la masa de trabajo enharinada, presionamos con las manos para quitar el gas. Dividimos la masa en porciones de unos 50 gr y formamos bola.
Colamos cada una en una bandeja de horno con papel pincelamos con huevo batido y dejamos reposar hasta doblar volumen.
Introducimos en el horno precalentado a 180º C durante unos 10 minutos, cuando veamos que han aumentado y están doraditos. No dejar mucho tiempo para que no se resequen.