

1- Poner la leche, el aceite, la clara de huevo, la sal y el azúcar granulada en un recipiente hondo y mezclar. Agregar almidón, levadura y harina y comenzar a amasar.
2- Conseguir una masa suave pero no pegajosa.
3- Cubrir con film transparente y dejar fermentar de 1 a 1,30 horas.

4- Mientras tanto, sofreír la carne picada y la cebolla, añadir sal y pimienta y mezclar con perejil finamente picado.

5- Cuando la masa esté fermentada y suba por lo menos el doble, llevar la masa a la encimera y amasar por unos minutos más. Tomar 2 piezas del tamaño de una nuez de la masa y extendirlas con las manos. Poner la carne picada en el medio.

6- Conectar los extremos y cerrar bien.

7- Darle la vuelta y colocarlo en la bandeja para hornear. Después de haber formado toda la masa en bolas con la carne picada, cubrirla con un paño y dejarla durante 20 minutos.

8- Mezclar la yema de huevo previamente separada con un poco de agua y pintarlos.

9- Si lo deseas, espolvorear semillas de sésamo y comino negro encima.

10- Hornear en horno precalentado a 180 grados boca abajo durante 25-30 minutos, hasta que estén bien doradas. (Tener en cuenta que el tiempo de horneado variará de un horno a otro)

11- Dejarlo reposar durante 5-10 minutos después de sacarlo del horno. ¡Disfrútalo para el desayuno o la merienda!
