
Seguro que vosotros también habéis reciclado en alguna ocasión restos de comida que os ha sobrado.
En otras ocasiones he preparado croquetas con lo que sobra del pollo. Sin duda las croquetas son la receta estrella en cuestión de reciclaje gastronómico, pero cuando probéis estas bombas quizás desbanqueis las croquetas de vuestro recetario...que no! las croquetas nunca pasarán de moda, pero esta receta está tan buena que no os importará comprar un pollo asado solo para volver a hacerlas.
Después de todo, estas bombas son casi lo mismo que una croqueta, pero no llevan bechamel lo que las hace aptas para los intolerantes a la lactosa y si usamos un pan rallado sin gluten como he hecho yo, también nos servirá para los celíacos.
INGREDIENTES:
1 kg de patatas
1 puñado de hojas de perejil fresco
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta
25 ml de aceite de oliva
Restos de pollo asado (con su salsa)
2 huevos batidos
75 gr de pan rallado sin gluten(o lo que necesite el rebozado)
PREPARACIÓN:
Pelamos y lavamos las patatas y las troceamos. Las vamos a cocer en abundante agua con sal durante unos 25 minutos o hasta que al pincharlas estén tiernas.
Las dejamos escurrir y las ponemos en una fuente amplia. Las machacamos con un tenedor y las aliñamos con el aceite, la sal, la pimienta y el perejil muy picadito. Damos unas vueltas para que se impregne todo. Dejamos que se enfríen.
Desmenuzamos el pollo con unas tijeras para que nos queden trocitos pequeños. Dejad la salsita que suele traer el pollo, ese aceite le va a dar sabor y jugosidad a las bombas.
Cogemos porciones del puré de patatas con una cuchara grande y nos las ponemos en la palma de la mano, ponemos un poco de pollo desmenuzado en el centro y cerramos hasta formar una bola.
Pasamos por pan rallado, huevo batido y pan rallado de nuevo. Ahora si queremos podemos congelar las bombas y tenerlas listas para cuando queramos consumirlas.
Si las vamos a consumir de inmediato, las freiremos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.