
Aprovechando que aún no ha llegado el calor del verano y todavía se puede trabajar con chocolate, he preparado unos bombones rellenos de dulce de leche que seguro que encantan a los más pequeños de la casa, y también a los no tan pequeños ¿verdad? ;)
Los bombones con relleno son uno de los caprichos más deliciosos que hay. La verdad es que siempre había pensado que eran dificilísimos… Primero fundir el chocolate, la odisea de rellenarlos, con quedaran bonitos… ¡Pero resulta que son rápidos, limpios y facilísimos!

Para hacer los bombones hay que fundir el chocolate al baño María. Es importante hacerlo así ya que sino es muy fácil quemarlo y luego al solidificar lo hará con una textura extraña y un sabor demasiado tostado. En cuanto al chocolate, cuanto mejor sea la calidad mejor será el resultado, yo he utilizado chocolates Nestlé de los de toda la vida.

Una vez derretido, rellenamos los moldes y luego los vaciamos volcando el chocolate sobre un plato, de forma que los bordes interiores del molde queden cubiertos de chocolate, pero huecos para poder rellenarlos. Después dejamos enfriar el molde en la nevera 5 minutos, rellenamos con dulce de leche y cubrimos con más chocolate fundido.
Ya solo queda alisar la superficie con ayuda de una espátula y dejar enfriar 10 minutos en la nevera para poder desmoldarlos.

Podéis hacer los bombones del chocolate que más os guste: blanco, con leche, negro… yo he elegido una mezcla de 75% de chocolate con leche y 25% de chocolate negro para que no quede muy empalagoso, que el dulce de leche ya es bastante dulce por si solo.
En cuanto a los moldes de silicona, estos simpáticos angelitos son de la marca Silikomart, en concreto el modelo Choco Angels de la colección Easy Choc. Si queréis también hay más modelos para niños con forma de dinosaurios, robots, muñequitos… Y otros más serios para adultos.
Bombones rellenos de dulce de leche