
Mientras pensaba en cómo aprovechar las berenjenas que me regalan en esta época del año, me acordé de la boronía, un plato tradicional de la gastronomía del Caribe colombiano que se acostumbra a servir como acompañamiento de pescados y carnes. Hacía muchos años que no preparaba este majado de berenjenas con plátano maduro sazonado con un sofrito de tomate, cebolla y ajo. Pero tan pronto como recordé su delicioso sabor dulzón y su consistencia suave y jugosa, no tardé en comprar unos plátanos machos amarillos para prepararla.

Al investigar un poco sobre la historia de la boronía colombiana, encuentro que se trata de un plato de origen árabe que, probablemente, fue introducido en el país por dos vías migratorias diferentes. Hay una versión que la considera una adaptación de la alboronía que se consumía en España desde la época mozárabe y que llegó al país a través de la colonización española. Mientras que otra versión sostiene que fue introducida por los inmigrantes árabes que llegaron al país a finales del siglo XIX y principios del XX. Si soy sincera, doy por ciertas ambas explicaciones, seguramente los españoles fueron los primeros en llevar la receta; pero se terminó de popularizar o expandir con la posterior inmigración árabe.


Comenzamos lavando muy bien las berenjenas y los plátanos. Pinchamos las berenjenas con un tenedor antes de cocinarlas. A los plátanos les retiramos las puntas y los cortamos en mitades. Ponemos a cocer las berenjenas enteras en una olla con abundante agua hasta que ablanden. Notarán que al principio se quedan flotando, pero a medida que se vayan cociendo se irán hundiendo. También ponemos a cocer los plátanos en una olla con agua suficiente para cubrirlos al menos 2 cm. Comprueben la cocción de los vegetales pinchándolos con un tenedor, estarán bien hechos cuando la pulpa se sienta suave y no ofrezca resistencia.

Una vez cocidos los plátanos y las berenjenas, los sacamos del agua y los dejamos templar un poco. Extraemos la pulpa de la berenjena y la majamos con un tenedor, yo la dejé un poco gruesa. Hacemos lo mismo con los plátanos, aunque en este caso, hice un puré más fino.
El sofrito lo preparamos mientras se cuecen los plátanos y las berenjenas. Picamos finamente la cebolla y trituramos el diente de ajo. Antes de cortar los tomates en cubitos los escaldamos en agua hirviendo para quitarles la piel con facilidad, yo los sumergí un instante en el agua de las berenjenas.

Calentamos 5 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande, agregamos la cebolla y el ajo y sofreímos a fuego medio hasta que la cebolla se vuelva trasparente. Adicionamos el tomate, sazonamos con una cucharadita de sal y con una pizca de pimienta negra recién molida. Continuamos sofriendo hasta que el tomate se deshaga y se forme una salsa deliciosa. Cuanto el sofrito esté listo, apartamos la mitad en un plato. Agregamos los vegetales majados en la sartén y mezclamos bien. Prueben la boronía, si lo consideran necesario, rectifiquen la sazón con una pizca de sal.

¡¡ Hasta pronto!!