Ya estoy cogiendo mis últimas borrajas del huerto, parece mentira pero en Mayo me parecía increíble.
Una rica verdura, tan consumida por el norte, que desde que la probé, la utilizo bastante.
He sofrito las hojas más tiernas, para congelar y hacer otras preparaciones.
Tengo en mente hacerlas con arroz, judías blancas o con garbanzos, en tortilla.
En fin, ha sido una buena temporada y con las lluvias de Abril, les ha venido muy bien.
1 kg de borrajas
1/2 kg de almejas
1 diente de ajo
2 cucharadas de sofrito de tomate
150 ml de vino blanco seco
200 ml de caldo de pescado
Unas hebras de azafrán
Aceite de oliva
Sal
Elaboración:
En un bol, poner las almejas con agua fría y una pizca de sal, para que salga la arenilla.
Limpiar y lavar bien las borrajas.
Trocear los tallos y las hojas como cualquier verdura.
Poner a hervir las borrajas con el agua por encima de ellas.
En una sartén con un poco de aceite, dorar el ajo picado. Seguidamente, agregar el vino blanco, dejar evaporar el alcohol y añadir las almejas escurridas y lavadas. Tapar unos minutos. Desechar las almejas que no se abran. Colar el caldo que ha soltado las almejas con un colador de tela.
Pasar a una cazuela las borrajas, el sofrito de tomate, el fumet, el caldo de las almejas y un poco del caldo de las borrajas.
