Borsch, sopa de remolacha

En esta ocasión he preparado una sopa de remolacha conocida como Borsch (o Borscht), típica de Europa del Este. Se compone de multitud de verduras y presenta un característico color rojizo que le aporta la remolacha. Puede consumirse en frío o en caliente, y, además, puede triturarse y servirse como una crema.
Suele acompañarse de nata agria o de yogur griego, pero como no disponía de ellos, he prescindido de su uso. Puedes encontrar la versión vegana de estos productos en herbolarios o tiendas de alimentación especializada.
Lo mejor es dejarla reposar durante unas horas, o incluso, toda una noche, para disfrutar de todo su sabor.
Aquí va la receta:





Ingredientes para cuatro personas:
Tres remolachas.
Dos cebollas.
Dos dientes de ajo.
Dos zanahorias.
Media col morada (repollo).
Medio pimiento verde.
Un tomate.
Un litro de caldo de verduras o agua.
Tres papas.
Sal.
Aceite.
Vinagre balsámico de Módena o zumo de limón.
Pimienta negra.
Perejil picado fresco.
Eneldo.



Dificultad: media.

Tiempo aproximado: hora y media (más el tiempo de reposo).

Elaboración:


Cortamos la cebolla en juliana y la sofreímos en el fondo de un caldero con un poco de aceite.
Posteriomente añadimos los ajos cortados en rodajas.
A continuación vamos añadiendo el resto de las verduras: la remolacha pelada y cortada en dados, la zanahoria cortada en finas tiras, el pimiento verde picado... Cuando hayan pochado estas verduras, ponemos la col cortada en finas tiras, el tomate pelado y cortado a dados. Removemos y dejamos unos minutos más al fuego.
Cubrimos con el caldo de verduras o agua, subimos el fuego hasta que hierva.
Añadimos el zumo de limón/vinagre.
En este momento, pelamos y cortamos las papas en trozos medianos (no demasiado pequeños para que no se nos deshaga).
Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos que se vaya cociendo a fuego medio-bajo.
En el momento que veamos que está casi lista, especiamos con perejil, eneldo y pimienta, y comprobamos de sal.
Retiramos del fuego cuando las papas estén listas. La textura es al gusto: si la prefieres más líquida aparta antes o añade algo de caldo, y al revés si te gusta más espesa.
Dejamos reposar un par de horas y servimos. Si lo prefieres, puedes triturarla y servirla como una crema.
Si dispones de nata agria vegana o yogur griego, puedes poner un poco por encima.
Listo! ;)