

Pero a la contra, esa tierra esconde ricos sabores y juego de varias texturas. Acompañando el brownie encontrarás un coulis de frutos rojos, un polvo de pistachos y un crujiente chocolate ¡La combinación está para morirse!
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Este brownie de Halloween busca parecerse a un bosque muerto, pero solo en apariencia, porque esconde sabores muy ricos y un juego de texturas.
Precalienta el horno a 180°C y forra un molde de unos 25 x 15 cm con papel vegetal.
Cocina los frutos rojos junto con el agua en un cazo a fuego medio durante 8-10 min, hasta que los frutos estén deshechos. También puedes hacerlo en el microondas durante 1,5 min.
Después tritura con una batidora y pasa por un colador para retirar las semillas de las frambuesas. Deja enfriar y reserva.
En un plato color verde, siguiendo la línea cromática de nuestra mesa, coloca tres grandes cucharadas de coulis separadas entre sí.
Coge el brownie y desmígalo, pero no demasiado, sino más bien haciendo pedazos irregulares. Colócalos en el centro del plato creando como un círculo.
Para terminar, espolvorea el pistacho molido simulando el musgo que sale en el suelo y coloca con delicadeza los pétalos de las flores comestibles.
Para darle el toque final y crujiente, añade nibs de cacao bañados en chocolate o trocitos de chocolate. ¡Y a comeeeeeer!