Hay un plato que aparece en las mesas españolas una y otra vez, especialmente cuando queremos impresionar sin complicarnos demasiado. Se trata de ese puré cremoso de bacalao desmenuzado, patatas y ajo que da exactamente igual si lo sirves en navidad, en una comida de amigos o como entrada en un domingo tranquilo. Es de esas cosas que funcionan porque está bien hecha, punto.
Lo interesante es que muchos creen que es complicada de preparar, cuando en realidad es todo lo contrario. El secreto está en tener bacalao desalado (aquí es donde la mayoría falla) y no dejarla demasiado líquida. Una vez lo entiendes, se convierte en tu arma secreta para cualquier ocasión.
Aquí te mostraremos desde la receta clásica hasta las interpretaciones más creativas que puedes hacer con ella, pasando por acompañamientos sorprendentes y variaciones que van más allá de lo tradicional.
Todo lo que necesitas saber para dominar la técnica básica: desde el desalado del bacalao hasta conseguir esa textura cremosa perfecta que la hace irresistible.

Descubre cómo los franceses elevan este clásico con sus propios toques, dándole una personalidad diferente sin perder su esencia.

Aquí verás cómo transformar el puré en unas croquetas crujientes y cremosas por dentro, perfectas para servir como entrante o incluso como tentempié.
Te sorprenderá cómo la combinación con vieiras eleva el plato a otra categoría, dando un toque de lujo sin resultar empalagoso.

Un repaso por cómo combinar esta crema con otros ingredientes para crear un plato más elaborado, sofisticado y nutritivo.

Aprende a rellenar pimientos del piquillo con este preparado, creando una entrada que funciona tanto en menú de restaurante como en tu mesa de diario.

Una combinación elegante que juega con texturas: la suavidad de la crema sobre alcachofas tiernas, todo gratinado hasta que coge un toque dorado.

Una selección de ideas para armar tu menú de celebración, donde este puré tiene cabida como protagonista o como compañía perfecta de otros platos.

Ya ves que una buena brandada abre muchas puertas en la cocina. No es solo una receta más: es la base para experimentar sin riesgos y quedar siempre bien.