Segunda masa
400 g de harina de fuerza
200 g de mantequilla
4 huevos
50 g de azúcar
5 g de sal
La primera masa preparada
Primero empezamos con la elaboración de la primera masa. Para prepararla, mezclamos todos los ingredientes en un bol amplio. Cuando tengamos una mezcla homogénea, tápala con un trapo y déjala reposar hasta que doble el volumen dentro de la nevera.
Cuando la primera masa esté lista, comenzamos con la la segunda masa. En el bol de la batidora, pon la harina, los huevos, la sal y la primera masa. Amasa todo muy bien hasta que la masa empieza a estar elástica. Cuando sea así, añade el azúcar y continúa batiendo durante unos 10 minutos.
Cuando hayas batido todo muy bien, añade la mantequilla cortada en trozos pequeños a la mezcla. Continúa batiendo hasta que la mantequilla se haya incorporado totalmente a la mezcla. Sin duda, es necesario tener un robot a la hora de poner la mantequilla, ya que la mesa se vuelve bastante pegajosa y es un poco incómodo estar despejando la mezcla de la mesa. A su vez también es incómodo el estarle añadiendo más harina de la que lleva, ya que se va añadiendo más harina a la mezcla y se va secando la masa.
Cuando hayamos añadido la mantequilla y veamos que se nos ha quedado una masa blanquita y elástica, la añadimos a un bol que habremos engrasado previamente con aceite. Tapamos la masa con un trapo y la dejamos fermentar durante una hora o dos horas. No hace falta que doble su volumen.
Una vez fermentada la masa, le quitamos el exceso de aire con las yemas de los dedos y la ponemos sobre una superficie limpia y enharinada. Dividimos la masa en 6 bolas iguales (una un pelín mas grande porque es la que pondremos en el centro). Engrasamos un molde redondo y ponemos todas las bolas en su interior, es decir, la bola más grande en el centro y el resto de bolas a su alrededor. La dejamos fermentar.
Mientras dejamos fermentar la masa, calentamos el horno a 200 ºC.
Cuando el horno esté caliente, metemos el molde en el horno y horneamos el Brioche durante 40 - 45 minutos. Si vez que a mitad del horneado se empieza a dorar por encima, tápalo con un poco de papel de aluminio para que deje de dorarse.
Caundo esté bien cocinado, lo sacamos, lo dejamos enfriar unos minutos dentro del molde y luego lo pasamos a una rejilla. Espectacular.