Hola muy buenas tardes a todos! ¿Cómo lleváis el verano? Aquí por el sur parece que nos derretimos con el calor...
Hoy regresamos con unos brioches de libro. De ésos que como se dicen en mi tierra "quitan el sentío". Están basados en una receta tradicional francesa y es ideal para los intolerantes a la lactosa porque la leche empleada es de almendras y, si utilizamos mantequilla sin lactosa, es una opción ideal de desayuno!
En mi caso les he añadido un almíbar a la vainilla en su interior que lo harán más jugosos y deliciosos que, contrastado con las almendras en su interior, os encantarán! Palabra! Me acompañáis a ver qué tal son?
Pasemos a la receta!
Preparación:
En primer lugar disolvemos la levadura en la leche de almendras tibia. En una amasadora o bien a mano, añadimos la harina y luego le agregamos la mezcla de la leche. Luego vamos añadiendo el azúcar y la sal.
Una vez mezclados estos ingredientes, iremos incorporando los huevos uno a uno. A continuación, añadiremos la mantequilla poco a poco hasta que esté bien integrada en la masa.
Nos debe quedar homogénea y lisa. En caso que quede algo pegajosa, le añadiremos un poco más de harina hasta lograr la consistencia adecuada.
Precalentamos el horno a 200 grados. Dividimos la masa en dos y la estiramos en forma de rectángulo.
La pintamos con el almíbar y la enrollamos modo brazo gitano. La cortamos en rodajas y las ponemos en cápsulas de muffins. Pintamos con huevo y decoramos con azúcar perlado y almendras.
Horneamos a 200 grados entre 12-15 minutos. Comprobamos que estén bien dorados antes de retirar.
Pintamos con almíbar. Dejamos enfriar. ¡Listos para degustar!
Espero que os haya gustado la receta! Es ideal para el desayuno! Con estos brioches vuestros desayunos no serán lo mismo os lo aseguro! Y si además lo acompañáis con mermelada...directamente es el cielo! jeje
Feliz verano y vuelvo pronto con nuevas recetitas! Un saludo muy dulce!!! ;)