Me encanta la comida griega, la comida con toque mediterráneo en general. Podría comer estas cosas uno y otro día sin cansarme. No sólo me encanta porque es sana y natural, sino porque tiene ese toque tan fresco y con esos sabores tan intensos, sin disfrazar. Me gusta que las cosas sepan a lo que son, aunque las adereces.
Es el caso de las brochetas "griegas" que he preparado hoy, aunque el pollo va marinado, simplemente se trata de resaltar los sabores, sin robarle protagonismo a estas deliciosas verduras que acompañan al pollo. Además, el pollo así preparado queda jugosísimo, y los niños no hacen bola con él. Y creedme, ese es un objetivo prioritario de una madre de criatura con complejo de hormigonera. Brochetas especiales para niños que hacen bola con la carne. Ese podría ser un buen título para esta receta.
Con el tzaziki hago un poquito de trampa. Tengo una mezcla de especias que compré en una conocida cadena danesa con tiendas por toda España. Y claro, es tan cómodo añadírselas al yogur así sin más, o como mucho ponerle un poco de pepino bien picadito... Que sí, lo reconozco, me he hecho perezosa... Pero os dejo al final de los ingredientes el enlace a una receta, por si no sois tan vagos como yo, o por si no tenéis a mano a la susodicha cadena de tiendas danesas.
Ya sabéis por otras recetas que utilizo mi Plancha Simogas Rainbow Electric, que es ideal para cocinar en interior. Si queréis más información, visitad la página web de Simogas, o su tienda online Alaplancha.
1. Cortamos el pollo en cubos más o menos regulares, que no sean ni demasiado pequeños ni demasiado grandes. Colocamos en un bol.
2. Mezclamos todos los ingredientes de la marinada, y vertemos sobre los trozos de pollo. Removemos un poco, y dejamos reposar en la nevera durante una media hora.
3. Si utilizamos brochetas de madera, conviene que las metamos en agua durante unos 10 minutos antes de empezar a montar las brochetas.
4. Cortamos en trozos el pimiento, en cuartos las cebollitas francesas, y en medias lunas el calabacín.