Ponemos los dátiles en remojo en agua caliente durante 15 minutos para que estén más jugosos.
En una trituradora ponemos la avena, los frutos secos y el cacao en polvo y trituramos bien. Añadimos el plátano, la canela, el café y los dátiles y volvemos a triturar. Por último, incorporamos los huevos, la leche y la ralladura de naranaja y mezclamos hasta obtener una masa sin grumos.
Engrasamos un molde y vertemos la masa. Le ponemos por encima unas nueces picadas y horneamos durante 20 minutos a 180º.