
Intentad hacer un bizcocho de chocolate sin levadura. ¡Bien!. Acabáis de inventar el “brownie”, ese pastel de origen americano fruto del despiste de un cocinero que olvidó echar dicho ingrediente para que el pastel subiese. Sin complicarse mucho la vida y visto el resultado de su pifia dijo que aquello era un nuevo pastel y que, dado su color, se llamaría “brownie”, de “brown”, marrón en inglés, como bien sabéis. El cocinero pensó que pese al error y ante el temor de una bronca monumental por parte del chef, él no se comería aquel marrón. Cortó el denso pastel en pequeñas porciones y lo dio a degustar. No debería estar tan malo cuando el “brownie” se ha convertido en un dulce típico de la gastronomía norteamericana. Y eso ocurría en 1897. O sea, que ya ha llovido. El “brownie” lleva nueces, pero también podemos encontrarlos de pistacho, almendras, avellanas…Lo que no puede faltar nunca es el chocolate.
Este es un ejemplo de cómo, a partir de un error, se puede crear algo nuevo, original.



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Es importante utilizar un chocolate de buena calidad.
Cortar cuando esté frío.