El brownie de limón (en realidad lo de brownie es por su textura ya que entre sus ingredientes no cuenta con el chocolate) es una verdadera delicia. Os lo aseguro. Si os gustan los postres con sabor cítrico este es el vuestro. Pero antes de comenzar con la receta he de haceros una pequeña confesión; ayer preparaba este postre siguiendo la receta del blog Un pedacito de cielo: tras hornearlo, y una vez que había enfriado, preparé el glaseado que debía cubrirlo, lo vertí sobre el bizcocho y lo dejé en la cocina esperando que el glaseado se secase peeeeero...esta mañana cuando me he levantado me he percatado de que me equivoqué en las medidas y en lugar de secarse se había convertido en un jarabe espeso y ¡fantástica equivocación! Este almíbar de limón ha calado el bizcocho y os aseguro que ha quedado para chuparse los dedos. Finalmente le he puesto también una fina capa de glaseado (ya con las medidas correctas) y tanto me ha gustado el resultado que la receta que hoy comparto con vosotros es la errónea porque os aseguro que queda fantástica (abstenerse aquellos para los que los postres cítricos no sean de su agrado). Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el brownie:
100 gramos de harina.
170 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
100 gramos de mantequilla.
2 huevos grandes.
2 cucharadas de ralladura de limón.
3 cucharadas soperas de zumo de limón.
Para el jarabe de limón:
4 cucharadas colmadas de zumo de limón.
2 cucharadas de ralladura de limón.
30 gramos de azúcar glas.
Para el glaseado:
4 cucharadas de zumo de limón.
130 gramos de azúcar glas.
Elaboración:
Mezclamos la harina, la sal, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente hasta obtener una mezcla arenosa.
En oreo bol batimos bien los huevos, el zumo y la ralladura. Cuando lo tengamos bien batido lo vertemos sobre la mezcla anterior y batimos un par de minutos a velocidad media hasta obtener una mezcla muy cremosa.
Vertemos en un molde unos 20 centímetros. Debe quedarnos una capa finita (si la hacemos gorda conseguiremos un bizcocho de limón y no un brownie como pretendemos).
Horneamos a 180 º (con el horno precalentado) unos 20 minutos hasta que veamos que está dorado. Una vez que ha enfriado preparamos el jarabe de limón mezclando todos los ingredientes en frio y lo vertemos sobre el bizcocho. Dejamos reposar toda una noche para que se empape bien.
Pasadas unas horas (y cuando veamos que el jarabe a empapado bien) preparamos el glaseado, lo vertemos sobre el bizcocho y esperamos un par de horas para que se seque bien y forme una costrita azucarada. Cortamos en porciones y servimos.