Después de unos meses con más de mil cambios en nuestras vidas, por fin tengo un hueco para recrearme en la cocina y posteriormente en el sofá con este delicioso postre. Todo surgió porque hace unas semanas fuimos a un restaurante cuyo postre fue un brownie… seco, acartonado… Pensé, “por dios con lo sencillo que es dejarlo jugoso y con ese intenso sabor a chocolate”. Así que hasta que lo hice no me quedé tranquila. Os lo dejo para que veais lo sencillo y rápido que se hace:
Para un molde de 28x24cm:
En primer lugar colocamos el chocolate en trozos junto con la mantequilla y los derretimos en el microondas.
Batimos ligeramente los huevos con los 2 tipos de azúcar y lo mezclamos con la masa anterior.
Añadimos poco a poco la harina y el cacao en polvo tamizados y removemos hasta conseguir una mezcla homogenea.
Volcamos nuestra masa en el molde Metaltex elegido y lo guardamos en la nevera por al menos 2 horas. Precalentamos el horno a 200ºC y en cuanto alcance esta temperatura la bajamos a 180ºC e introducimos nuestro proyecto de brownie en el horno. Pasados 20 minutos lo pinchamos y si sale un poquito manchado estará hecho. Retiramos y dejamos enfriar por completo.

Lo servimos con un poquito de helado de vainilla y ¡¡¡A DISFRUTAAAARRR!!!
Síiiiiii ya sé que no he echado nueces, pero entre que no me gustan mucho y que sólo quería sentir el chocolate… así quedó