

Un ingrediente secreto y otro muy a la vista. Un ingrediente que no se nota al gusto pero que da una jugosidad extrema. Otro que nos agrada a la vista y al paladar. Este bundt cake es extremadamente delicado en su sabor y particularmente adictivo cuando lo pruebas. Es sencillo y sano ¿qué más se puede pedir para empezar la temporada en la que todo vuelve a su sitio? Y cuando digo todo, me refiero a todo… rutinas, comidas y kilos, algunos sí, pero bien disfrutados.
La receta es de Marta Stewart, fantástica en todas sus propuestas y presentaciones. Yo, de mayor, quiero ser como ella.
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Ingredientes
Pela y ralla los calabacines y reserva.
En un bol pon la levadura, la harina y las especies y mezcla bien. Reserva.
Bate los huevos junto al azúcar. Añade la mantequilla derretida. A cucharadas ve introduciendo el calabacín rallado hasta acabar con toda la cantidad. Por último, poco a poco, ve añadiendo los ingredientes secos. Espera a que se vaya integrando antes de incorporar más cantidad.
Engrasa el molde bien con spray desmoldante o con aceite y harina para evitar que se pegue.
Calienta el horno a 170º. Hornea situando la bandeja una más arriba del medio, con calor solamente por abajo durante aproximadamente una hora.
Glaseado de naranja
Mezcla el azúcar con el cardamomo y la piel de naranja. Añade cuchara a cuchara el zumo hasta conseguir un glaseado con la consistencia de la miel. Si quieres que sea más líquido, puedes añadir leche, una cuchara primero y si se necesita más otra.
Puedes decorar con naranjas confitadas.
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