Llega San Valentín y este año no podía dejar pasar la oportunidad de compartir con vosotros uno de los postres más simbólicos de estas fechas... pero en forma de bundt cake: Bundt Cake de Red Velvet. Un esponjoso bizcocho rojo acompañado de un fresco glaseado de queso que os volverá locos desde el primer mordisco. ¡Os lo aseguro! ¡No os perdáis esta fantástica receta!




[NUEVA RECETA] Fantástico bundt cake de Red Velvet para San Valentín que os va a encantar. ¡Tenéis que probarlo YA!https://t.co/FD2Ipw5j87 pic.twitter.com/YXN3EuxwQw
Dificultad: Fácil
Horneado: 45 minutos
Tiempo: Una hora (aprox)
Temporada: San Valentín
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Postre, Bundt Cake
Trotamundos: EEUU y Canadá
- Precalentamos el horno a 175ºC.
- Engrasamos el molde de bund cake con cuidado para llegar a todas las hendiduras.
- Batimos el aceite con el buttermilk, los huevos, el vinagre, el extracto de vainilla y el colorantes. Tenemos que conseguir que se integren bien y los huevos se rompan del todo.
- En un bol tamizamos los ingredientes secos: azúcar, harina, cacao, bicarbonato y sal.
- Añadimos esta mezcla poco a poco a la mezcla anterior y vamos mezclando con la ayuda de una espátula, con cuidado pero logrando que se integre todo bien. Lo mejores es ir haciendo movimientos envolventes en los que nos cercioremos que el fondo se mezcla bien también. Podéis hacerlo en tres veces para cercioraros de que está todo bien mezclado.
- Vertemos la mezcla en el molde y lo alisamos con una espátula.
- Horneamos durante 45 minutos, más o menos, o hasta que al pinchar con una brocheta, salga limpia.
- Dejamos reposar sobre una rejilla 10 minutos y desmoldamos con cuidado.
- Dejamos que se enfríe.
- Mientras vamos preparando el glaseado de crema de queso. Para ello, en un bol amplio mezclamos bien el queso crema con el azúcar hasta que esté bien integrado y empiece a ganar un poco de cuerpo.
- Añadimos un poco de leche, al gusto, para conseguir que se quede un pelín más líquido. ¡Ojo! No tiene que ser una papilla.
- Cuando esté frío, decoramos con el glaseado y con migas del propio bizcocho (yo las quito de la parte de abajo y las rallo con un rallador).
- Servimos en frío, a temperatura ambiente.
¡A disfrutar!
Si no tenéis buttermilk y no sabéis cómo conseguirlo, podéis añadir el zumo de medio limón a 250 ml de leche y dejar que se corte durante 10 minutos. ¡Ya tenéis listo vuestro buttermilk
La cantidad de colorante depende de vuestro gusto por el color rojo y de la calidad de vuestro colorante, pero seguro que tenéis que utilizar bastante, por el tipo de bizcocho.