Los cítricos dan un resultado estupendo en la repostería convirtiendo al más sencillo de los bizcochos en un auténtico manjar.
Espero que os animéis a hacer esta delicia, ya que estamos en temporada de naranjas, en casa gustará a todos!
(Para un molde de corona de 24 cm)
225 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
200 grs. de azúcar.
4 huevos L.
120 ml. de leche entera.
120 ml. de zumo o jugó de naranja.
La ralladura de dos naranjas.
360 grs. de harina de trigo.
1 Cdta. de levadura química o polvos de hornear.
1 Cdta. de bicarbonato de sodio.
Una pizca de sal.
200 grs. de azúcar.
200 ml. de agua.
El zumo o jugó de media naranja.
Un chorreón de licor de anís (aguardiente).
Azúcar glas para espolvorear.
Mezclamos la leche con el zumo de naranja, reservamos.
Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato, reservamos.
Batimos la mantequilla junto con el azúcar y la pizca de sal a velocidad media, 5 minutos.
Añadimos los huevos de uno en uno (cuando se haya integrado el primero añadiremos el siguiente).
Agregamos la mezcla de harina en dos veces alternandola con la mezcla de leche y zumo de naranja, batimos a la velocidad más baja que tenga la batidora hasta integrarlo todo.
Engrasamos el molde, echamos la masa, alisamos la superficie y le damos unos golpecitos al molde para asentar la masa.
Metemos en el horno precalentado a 170° grados, 40 minutos aproximadamente.
Comprobamos que está hecho pinchando con un palito, debe de salir limpio, de no ser así, dejamos unos minutos más.
Sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla mientras hacemos el almíbar.
Ponemos un cazo al fuego con el azúcar, el agua, el zumo de naranja y el chorreón de licor de anís, dejamos hervir unos minutos y apartamos del fuego.
Con un palito de brocheta agujereamos el bizcocho por toda la base y echamos el almíbar por encima repartiendolo bien por todas partes.
Dejamos enfriar por completo dentro del molde sobre una rejilla.
Pasado el tiempo, desmoldamos y espolvoreamos con azúcar glas.