El pasado día 15 fue el cumpleaños de mi cuñada Nani. La ocasión requería la elaboración de una tarta como regalo verdad???
Tarta, tarta...lo que se dice tarta no tuvo...Como ese mismo día se celebra el Día Internacional del Bundt cake, (ya sabéis, ese bizcocho que se hace en un molde especial con unas formas preciosas y de lo más variadas), pues qué mejor que regalarle uno, no???
Mi Bundt Cake estrella es el de chocolate negro, pero en esta ocasión pensé que le tocaba el turno al chocolate blanco para que probaran algo distinto.
La receta original es de la revista Wholekitchen, aunque como ya imaginaréis l@s que me conocéis, me atreví a cambiar algún ingrediente a pesar de lo peligroso que es en repostería. Aún así, nos lanzamos a la aventura..
Ingredientes 120 gr de chocolate blanco 230 gr de azúcar blanquilla 225 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 4 huevos tamaño L a temperatura ambiente 4 claras de huevo (también usé tamaño L) 4 gotitas esencia concentrada vainilla (1 tsp si es normal) 1 tsp bicarbonato sódico 365 gr harina 250 ml buttermilk 100 gr de arándanos rojos desecados 40 gr coco rallado Azúcar glass
Preparación Batir la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una mezcla homogénea. Fundir el chocolate blanco (lo podéis hacer al baño maría o en el microondas, en este último caso ponedlo en intervalos muy cortos de tiempo y removed para que no se queme) Añadir los huevos uno a uno hasta integrar, la vainilla y el chocolate derretido. Incorporar la mitad de la harina, agregar la buttermilk y terminar con el resto de la harina. Montar las claras Añadir a la mezcla anterior. las claras, los arándanos rojos y el coco, integrando estos ingredientes con movimientos envolventes. Engrasar el molde del bundt cake y llevar al horno, previamente calentado, durante 55 minutos a 170 grados (como siempre, hasta que la brocheta esté limpia) Esperar 10 minutos antes de desmoldar Espolvorear con azúcar glass (yo usé una que es insoluble y con un ligero sabor a vainilla)
Que conste que no me comí ese trozo, aunque no fue por falta de ganas...es que tenía a mi hermano esperando para llevárselo...